En el prepartido todo decía que iba a ganar Pàdua, pero tan chulos no se puede ir a un partido y más aún cuando jugamos en un patatero-playa y falta alguna que otra pieza clave en el equipo (véase Calde, M.Valentí o Á.Santomá).
Empezamos con una alineación a la que no estábamos acostumbrados a jugar (3-2-3-2) como nosotros normalmente (4-4-2). Los locales empezaron fuertes, pero un gran Álex Cavallar demostró quién mandaba en la portería. Con una defensa poco sólida liderada por Juampi empezaron a caer los goles. Faltaba alguien alto en la defensa como Jorge Prada para sacar los balones a balón parado. La media se demostró fuerte y después de que cayeran tres en contra supieron tirar para adelante. Enrique Roca fue el primero que recortó distancia mediante un cabezazo expléndido, seguido de Jorge Prada con una bolea a lo Zidane. Los delanteros perdonaron mucho, no aprovecharon los pases de Marc y Morral. Miki, conocido como el expichichi, ya que se dice que no repetirá, no tuvo una buena tarde: tuvo ocasiones, pero perdonó. Lo mismo pasó con los delanteros que salieron en la segunda parte, que no encontraron balón, pero un Morral rápido se plantó cara en la portería a pase de Toni Peña y marcó el tercero. Íbamos 6-3 abajo, pero aún así tuvimos ocasiones. La defensa (con Ramón, Marzo y Jose Pujol) impidió que cayeran más. Javi tuvo sus ocasiones por la banda haciendo paredes con Villa, pero sin resultado.
Partido para olvidar y recapacitar sobre nuestro juego. Si empezamos así la Liga...
No hay comentarios:
Publicar un comentario